Real Madrid cumplió en el resultado, pero no terminó de convencer desde el juego. El equipo de Xabi Alonso derrotó por 2-0 a Sevilla FC en el Santiago Bernabéu por la jornada 17 de LaLiga y se mantiene en la persecución del líder, aunque las sensaciones futbolísticas continúan lejos de entusiasmar a la afición blanca.

La noche comenzó con un ambiente de respaldo absoluto en Chamartín. El estadio recibió con aplausos tanto al entrenador como a un once que prometía vértigo ofensivo con tres atacantes puros: Kylian Mbappé, Vinícius Júnior y Rodrygo. Este último, consolidado tras su brillante actuación en Champions, volvió a ser titular en un frente ofensivo que ilusionaba en la previa, aunque terminó chocando constantemente contra el orden defensivo sevillista.

En defensa, Antonio Rüdiger y Huijsen comandaron la zaga, con Fran García y Marco Asensio ocupando los laterales. Mientras tanto, el mediocampo quedó en manos de Aurélien Tchouaméni, Arda Güler y Jude Bellingham, quienes intentaron darle fluidez a un Madrid nuevamente espeso en ataque posicional.

El Sevilla apostó desde el arranque por resistir. Líneas juntas, bloque bajo y muy pocos espacios para correr. El Madrid tuvo la posesión, dominó territorialmente, pero le costó muchísimo transformar ese control en ocasiones reales de peligro. Vinícius insistió una y otra vez por izquierda, aunque sin precisión ni desequilibrio, situación que terminó generando murmullos desde algunos sectores del Bernabéu.

La resistencia andaluza se rompió recién al minuto 37 y otra vez gracias al balón detenido, un recurso que se ha transformado en el gran salvavidas ofensivo del Madrid esta temporada. Tras una falta provocada por Marcão, Rodrygo ejecutó un centro perfecto y Bellingham apareció con un cabezazo impecable para firmar el 1-0. Fue prácticamente la única llegada clara de un primer tiempo lento, trabado y sin demasiada imaginación.

El segundo tiempo mostró a un Sevilla más valiente. El conjunto visitante adelantó líneas y comenzó a encontrar espacios para atacar. Alexis Sánchez tuvo un par de aproximaciones que inquietaron a Thibaut Courtois, aunque le faltó precisión en los metros finales.

Cuando el encuentro comenzaba a abrirse y el empate parecía posible, apareció Mbappé. El francés transformó un penal en el 2-0 definitivo y alcanzó una cifra histórica: 59 goles en el año calendario, igualando el registro que consiguió Cristiano Ronaldo en 2013 con la camiseta madridista.

El Bernabéu celebró el triunfo y la marca del delantero francés, pero el debate sigue abierto. El Real Madrid gana, suma y se mantiene en la pelea por LaLiga, aunque todavía no logra transmitir la sensación de un equipo dominante. Las individualidades continúan resolviendo partidos, mientras Xabi Alonso sigue buscando una versión colectiva que termine de convencer.

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